Un emprendimiento que está cambiando la experiencia del baño.
"Yo no quería cambiar el baño…
Quería cambiar la experiencia".
Fuller Cruzado creció en una zona rural de Cajamarca, Perú, donde usar el baño era muy diferente a lo que muchos dan por sentado. Era incómodo, desagradable y estaba marcado por malos olores, insectos y resignación. Durante años, así "eran las cosas" en las zonas rurales. Hasta que él decidió no aceptarlo más.
"Yo no quería cambiar el baño. Quería cambiar la experiencia", dice Fuller con convicción.
Esa idea lo acompañó durante su etapa universitaria, cuando empezó a cuestionarse por qué vivir en el campo implicaba condiciones sanitarias diferentes a las de la ciudad. Junto con un equipo, emprendió un largo proceso de investigación de ensayo y error. El objetivo no era solo mejorar la infraestructura, sino transformar la experiencia de entrar en un baño rural –convertirla en algo limpio, agradable y digno.


Así nació Brixsan, una empresa emergente local que desarrolla soluciones biológicas para el saneamiento. Sus productos ayudan a controlar los olores, reducir las poblaciones de insectos, eliminar la acumulación de incrustaciones y mejorar el funcionamiento de baños rurales, letrinas y sistemas sépticos, sin afectar los procesos de tratamiento. Con el tiempo, este mismo enfoque se amplió a fin de incluir soluciones para plantas de tratamiento de aguas residuales, lo que contribuye a garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas y la reutilización de los subproductos como fertilizante agrícola.

Este no fue un proceso solitario. A lo largo del mismo, Fuller contó con el apoyo de Water For People, que le ayudó a conectar su innovación local con una visión más amplia – fortalecer soluciones que no dependan de proyectos externos, sino que puedan desarrollarse y mantenerse por sí mismas dentro de la comunidad. Con este enfoque, el saneamiento no se resuelve únicamente mediante infraestructura, sino a través de servicios y productos que se adapten al contexto local y perduren en el tiempo.
Ese avance se consolidó cuando Brixsan se unió al programa acelerador Toilet Board Coalition, y entonces, esta empresa emergente perfeccionó su modelo de negocio, validó su producto y comenzó a expandirse. Lo que empezó como una respuesta a una experiencia personal se ha convertido en una empresa autosuficiente que continúa mejorando los sistemas de saneamiento con el tiempo.
Ese cambio se manifiesta en la vida cotidiana. En distritos como La Asunción, quienes utilizan los productos describen un cambio claro: "Ahora ir al baño es diferente – no huele mal y se siente limpio".
Más allá de la experiencia individual, estas soluciones contribuyen a que los sistemas de saneamiento funcionen mejor cada día. Gracias a su accesibilidad, replicabilidad y gestión local, mejoran el uso de los baños hoy en día y ayudan a que los sistemas sigan funcionando correctamente a lo largo del tiempo.
La historia de Brixsan demuestra que el cambio no siempre empieza con la infraestructura.
A veces, todo comienza con la manera en que nos sentimos. Y en este caso, empezó con una idea sencilla – la experiencia en el baño podía ser diferente.