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(Nuevo) El futuro de una niña comienza con el agua

Cuando una niña corre por el patio de la escuela hacia el abrazo cariñoso de Fabiola, se celebra un momento de confianza que todo niño merece: agua segura que puede beber sin miedo. 

Escondida en las montañas rurales de Perú, Fabiola Alvarado pasa sus días cultivando, criando a sus dos hijos y sustentando a su comunidad de una manera silenciosa pero poderosa: trabajando como voluntaria como operadora del sistema de agua que Water For People y su comunidad instalaron juntos.  

Dos veces al mes, antes de que el día se vuelva demasiado caluroso, Fabiola toma su sombrero blanco, su bolso tejido y su cubo azul y camina por un sendero estrecho que serpentea entre árboles y sombras.  

Ella camina con tranquila seguridad mientras se dirige al depósito donde comienza el agua potable. 

Fabiola es la prueba viviente de que su comunidad ha superado un desafío que marcó su propia infancia: la falta de agua potable. 

La crisis mundial del agua afecta a todos, pero no por igual. Donde las personas carecen de agua potable y saneamiento cerca de casa, proliferan las desigualdades, y las mujeres y las niñas son las más afectadas. 

Comienza a los cuatro años, a veces incluso antes, uniéndose a las niñas y mujeres mayores que caminan kilómetros cada día para conseguir agua potable para sus familias. A partir de ahí, todos los aspectos de la vida de una niña —la escuela, la seguridad, la salud, las oportunidades económicas— se ven afectados por la falta de acceso a agua potable y saneamiento.  

A nivel mundial, las mujeres y las niñas son responsables de recoger agua en 7 de cada 10 hogares sin acceso a ella.¹ A todo esto se suman los efectos del cambio climático. Si ya se caminan kilómetros para recoger agua, la sequía o las inundaciones complican aún más la tarea.  

Con demasiada frecuencia, los sistemas que rigen el agua excluyen a las mujeres y las niñas de la toma de decisiones, el liderazgo, la financiación y la representación. Water For People aborda este desafío con un enfoque transformador y basado en los derechos que escucha las voces de las mujeres y reconoce su capacidad de acción. 

A woman wearing a white hat walks along a narrow forest path carrying a bucket, heading toward a rural water source surrounded by trees.
The woman stands outdoors in protective gear, including a hard hat and face mask, prepared to treat and monitor the community’s water system.
Wearing gloves and a hard hat, she checks and treats water inside a reservoir tank to ensure it is safe for the community.

Actuamos para que las mujeres tengan una representación equitativa en todos los niveles de liderazgo en el sector hídrico, ayudando a diseñar cada tubería y cada política. Difundimos las historias de las mujeres que impulsan el cambio en el sector hídrico como ingenieras, agricultoras, fontaneras, trabajadoras de saneamiento y líderes comunitarias. 

El futuro de una niña comienza con agua potable 

Fabiola recuerda cómo era vivir sin agua. Recuerda cargar cubetas de niña. Una escuela sin baños, sin privacidad, sin higiene. Recuerda las enfermedades, las ausencias, los días en que el agua no era una bendición, sino una preocupación. Recuerda a su madre caminando largas distancias, sacrificando trabajo y oportunidades.  

Hoy, cuando Fabiola mira a su hija de 13 años y a su hijo de 8, siente –en su cuerpo, no sólo en sus pensamientos– la determinación de asegurar que esa historia no se repita. 

Como operadora, tras monitorear y tratar el agua, baja de la montaña para visitar la escuela o una casa cercana. Quiere comprobar que el agua llega tan limpia como en el embalse, tanto a escuelas como a hogares y centros de salud.  

Y ahí es donde ocurre una de las escenas más hermosas de su rutina: se puede escuchar a los estudiantes gritar su nombre y correr hacia ella para abrazarla. ""¡Señora Fabiola!"" La aclaman. Para ellos, ella es la mujer que cuida su agua, la mujer que les permite lavarse las manos en la escuela y en casa, la mujer en quien confían. 

Una niña corre hacia ella, sonriendo con una taza llena., ""¡El agua sabe bien, Fabiola!"" 

La instalación del sistema de agua potable fue un esfuerzo conjunto entre Water For People, la municipalidad local y la comunidad. En colaboración, construimos el sistema, formamos un comité de gestión del agua y establecimos procedimientos para que los servicios no se deterioraran con el tiempo.

Pero lo que mantiene vivo el sistema no son solo las tuberías y la infraestructura, sino el compromiso de personas como Fabiola que lo cuidan. Cada vez que se pone el equipo, mide una gota y recorre el sendero, se asegura de que los niños beban agua sin temor. 

Los niños pierden menos días de escuela. 

Las mujeres ya no pasan horas cargando agua.  

Ya no hay enfermedades constantes transmitidas por el agua. 

Las familias utilizan su tiempo para trabajar, estudiar y descansar. 

La comunidad prospera porque la gente ya no gasta su energía solo en sobrevivir. Y luego está Fabiola, día tras día, sosteniendo un sistema que lo ha cambiado todo.  

Cuando le preguntas por qué lo hace, Fabiola responde con palabras tejidas con cuidado, "Lo hago con cariño y amor. Porque quiero que mis hijos y toda la comunidad se sientan seguros al beber el agua que llega a sus casas. Que ya no se enfermen. Que ya no tengan que ir a buscar agua. Que puedan dedicar su tiempo a otras cosas que les ayuden a salir adelante." 

Al donar hoy, su donación fomentará la confianza, la implicación comunitaria y la sostenibilidad en el acceso al agua. No solo está financiando infraestructura, sino que también está desarrollando capacidades locales, fortaleciendo sistemas y empoderando a niñas, mujeres y comunidades enteras. 

En casa, al final del día, Fabiola se sirve un vaso de agua y lo pone sobre la mesa., y sonríe.  

¹ “Avances en materia de agua potable, saneamiento e higiene domiciliaria 2000-2022: enfoque de género”. Lee el informe de la OMS y UNICEF. 

Recursos adicionales: Día Mundial del Agua de la ONU 2026, Donde fluye el agua, crece la igualdad