Por Samson Hailu Bekele, ex codirector ejecutivo de Water For People
A nivel mundial, casi 1 de cada 3 personas no tiene acceso a agua potable y confiable, y 1 de cada 2 no tiene acceso a un retrete digno.

Las familias beben agua contaminada y enferman – lo que les impide ir al trabajo, a la escuela y simplemente estar juntos. Los centros de salud carecen del agua necesaria para brindar la atención necesaria, y los estudiantes llegan a la escuela sin agua ni baños durante el día.
Comparto estas experiencias, algunas de las cuales he visto de primera mano – para ilustrar por qué, en Water For People, tenemos un compromiso inquebrantable de garantizar que todos tengan acceso a agua potable que dure por generaciones.
Junto con nuestro socio IRC hemos establecido objetivos ambiciosos que cambiarán la vida de las personas y que queremos alcanzar al 2030. Con planes de brindar servicios de agua, saneamiento e higiene a 20 millones de personas a nivel local y llegar a 200 millones mediante una escala y alianza a nivel nacional, un hecho emergente se ha vuelto evidente: Water For People necesita expandirse más allá de los países en los que trabajamos actualmente. Pero ¿hacia dónde?
Antes de responder a esa pregunta, compartiré cómo llegamos a nuestras geografías actuales.

Water For People ha trabajado en más de 40 países desde su fundación en 1991. Al principio, el enfoque estaba en los logros a corto plazo – construir unos pocos pozos o retretes en una región sin considerar cómo seguirán sirviendo a la gente en el futuro.
Nos dimos cuenta de que esto no funcionaba. Cuando las bombas y los inodoros se rompían, nadie podía repararlos – no prestábamos suficiente atención al desarrollo de la capacidad local. Esto dejaba a las comunidades de vuelta donde habían empezado. Así que, en 2011, conceptualizamos el fortalecimiento de sistemas del modelo de Cobertura Total Para Siempre. Significa lo que dice – todos tienen agua en cobertura total que dura para siempre.
Tras haber trabajado en muchos países, nos centramos en 9 – decididos a demostrar que podíamos alcanzar la cobertura total en un distrito. Al no dispersar tanto nuestros recursos, pudimos empezar a concentrarnos en las zonas donde teníamos la interacción más eficaz con los gobiernos y los líderes locales.
Hemos visto que nuestro modelo de Cobertura Total Para Siempre está funcionando y estamos listos para llevarlo más lejos. Sabemos que aún hay miles de millones de personas a las que todavía falta llegar con servicios de agua y saneamiento. Por eso, me reuní con mis colegas para analizar a fondo esta pregunta: ¿hacia dónde nos expandimos?
Necesitábamos algunos criterios.

Pensé que, al empezar por África, podríamos tener el mayor impacto gracias a nuestras alianzas ya existentes y el enfoque de los donantes. Así que, con los equipos de Water For People ya presentes en Malawi, Ruanda y Uganda, quedaban otros 51 países de África que también se debían considerar.
Nuestro primer paso para reducir este número fue centrarnos solo en países de ingresos bajos y medianos bajos utilizando el sistema de clasificación del Banco Mundial. Ahora nos enfocábamos en 41 países.
A continuación, analizamos nuestros sistemas comerciales. Water For People ha invertido tiempo y recursos en mantener un entorno bilingüe en inglés y español. Introducir un nuevo idioma, como el francés, en nuestros sistemas, actualmente es prohibitivo en términos de tiempo y dinero.
Nuestro siguiente criterio consideró las poblaciones nacionales. Para maximizar nuestro impacto, analizamos países con una población mayor que la de nuestro programa de País más pequeño.
Con Malawi, Ruanda y Uganda en la región centro-oriental de África, nuestro siguiente paso fue pragmático: decidimos permanecer en esta zona geográfica. Esta proximidad nos permite facilitar mejor los valiosos intercambios regionales y ahorrar en gastos de transporte y emisiones.
Utilizando estos criterios, de los 51 países iniciales nos redujimos ahora a 5: Etiopía, Kenia, Tanzania, Zambia y Zimbabue.
Ya que nuestros socios en IRC ya tienen un equipo en Etiopía y en el pasado tuvimos una oficina en Kenia, optamos por no avanzar hacia esos países.
Así pues, los países a considerarse se redujeron a Tanzania, Zambia y Zimbabue. Un colega y yo pasamos una semana en cada país y mantuvimos más de 40 reuniones con funcionarios de los gobiernos nacionales y locales, representantes de la ONU y de organismos donantes, actores del sector privado y ONG locales e internacionales. Analizamos, debatimos y reflexionamos sobre las enseñanzas extraídas de estas reuniones.
Al final, nos concentramos en Tanzania.
Ahora estamos formando el nuevo equipo y seleccionando los distritos con los que nos asociaremos primero. Al ubicar nuestra oficina en la capital, Dodoma, podremos colaborar estrechamente con actores clave a nivel nacional para fortalecer el sector. Y para promover la eficiencia, nuestro primer distrito asociado estará en la región de Dodoma.
La presidenta Samia Saluhu Hassan tiene experiencia trabajando en el sector de la sociedad civil y está comprometida a aumentar el acceso de los tanzanos a servicios de agua sostenibles. Los organismos gubernamentales nacionales y locales han demostrado su entusiasmo por las sólidas alianzas, el trabajo conjunto de financiación y el valor agregado que Water For People puede aportar al sector. Contar con este nivel de apoyo gubernamental significa que nuestra capacidad de colaborar en los distritos a los que prestamos servicios y de fortalecer el sector será mucho más fructífera.
Junto con estos líderes locales y nuestros socios del gobierno y del sector privado, podemos llegar a millones de tanzanos con acceso a servicios de agua y saneamiento sostenibles.
